Desde pequeña comprendí que el cuerpo habla, guarda memoria, y que el acompañamiento respetuoso y amoroso puede transformar vidas. Esta certeza se ha convertido en el hilo conductor de mi camino profesional y vital: más de tres décadas dedicadas a acompañar procesos de bienestar físico, emocional y energético desde una mirada cercana, profunda y comprometida.
Mi formación comenzó con shiatsu, que estudié durante dos años mientras cursaba Relaciones Laborales, Recursos Humanos y Ergonomía en la Universidad de Alicante, donde me gradué en 1994. Este trasfondo me llevó a interesarme por la salud en el entorno laboral y a profundizar en técnicas corporales y energéticas que integran cuerpo, mente y emoción. Me formé también durante dos años en el Método Silva de Control Mental y completé más de ocho años de formación en osteopatía, en tres escuelas diferentes.
He ampliado mi aprendizaje con referentes y maestros de diversas disciplinas sociales, educativas y de salud, con referentes como A. Mozafari, Michel Odent, la Escuela Reichiana de Valencia, Peter Levine, Cherionna Sills, Jim Fiel, José María Toro, José María Marrama, Carlos Alemany, René Daubagna, el equipo del Método Vodder, Michael Shea y nuestro querido amigo Carlos Rodeiro, con quien comparto una visión del cuerpo como campo de conciencia y presencia.
En 1996, la fisioterapeuta Tamara Pavón me introdujo a la terapia craneosacral, y ese mismo año inicié mi docencia en la Universidad de Alicante. Poco después inicié mi formación con María y Robert Harris en Jávea, donde fui alumna y asistente durante seis años, hasta obtener en 2004 la acreditación como primera profesora reconocida por la AETBC. Ese año fundamos la Escuela NAYAD, desde la cual desarrollo una metodología propia que integra neurociencia, regulación interoceptiva pre y perinatal, salud somática, psicología social positiva y biodinámica craneosacral.
Desde 2004, mi enfoque se centra en la liberación somática del trauma y el trabajo pre y perinatal, inspirado por la metodología de Ray Castellino y su equipo. La maternidad, desde 2005 y con la llegada de mi segundo hijo, ha sido para mí una escuela vivencial única. Durante más de veinte años he acompañado procesos de embarazo, parto y crianza junto a la Dra. Alicia Fontanillo, tanto en hospital como en casa, desde una mirada física, psicosomática y respetuosa. Esta experiencia se refleja en nuestro Postgrado de Prenatal, Nacimiento y Crianza y en talleres como el “Viaje Uterino”, que acoge el imprinting pre y perinatal en adultos.
Durante ese tiempo, trabajé dos años en ASTI Alicante apoyando a mujeres en riesgo de exclusión, periodo en el que estudié Educación Viva y Activa y cofundé con una comunidad de padres “El Bosque de las Mariposas”, la primera escuela libre en Alicante, basada en un modelo de infancia conectado con el cuerpo, el entorno y la libertad interior. Esta experiencia reforzó mi visión integral que une salud, aprendizaje y comunidad.
Como directora de NAYAD ONGD, he gestionado equipos y desarrollado proyectos locales e internacionales enfocados en bienestar, liderazgo positivo y sostenibilidad, especialmente con mujeres, bebés y colectivos vulnerables. Participamos activamente en proyectos Erasmus+ y recientemente hemos lanzado un programa para la reinserción laboral de mujeres supervivientes de cáncer.
Además, me formé en Integración Social y acabo de finalizar un máster en Psicología del Trabajo, las Organizaciones y los Recursos Humanos, con enfoque en Psicología Positiva, junto al equipo WANT de la UJI, liderado por Marisa Salanova, referente internacional en engagement.
Actualmente investigo las relaciones entre gratitud, engagement y género (UJI), así como entre felicidad, lactancia materna y economía (UMU). Participaré en el Foro de Lactancia y en congresos internacionales, donde compartiré metodologías cuantitativas y cualitativas basadas en prácticas vivenciales.
He acompañado y gestionado equipos desde un liderazgo femenino y transformacional, poniendo a las personas, la empatía y lo humano en el centro. Mi pareja, cofundador de Nayad, y mis dos hijos son mi mayor escuela de escucha y crecimiento. Un accidente y la muerte de mi padre marcaron un punto de inflexión que profundizó mi comprensión sobre el ciclo vital, inspirándome a diseñar programas de compasión y “doulas del alma”.
Sigo activa y comprometida con la docencia, la investigación y el acompañamiento, y comenzaré el doctorado el próximo año. Creo firmemente que sólo desde la escucha auténtica podemos transformar personas y organizaciones, sembrando bienestar duradero en un mundo en constante cambio.

